Taller Gratuito de Aikido “Aikido y la capacidad para expresarnos”. Junio 21 22 24 27 y 29 – 2017. Hora: 17:30 a 19:00

  Taller de Aikido “Aikido y la capacidad para expresarnos” El taller está destinado a estudiantes, docentes y no docentes de la Facultad de Psicología. Su práctica está orientada a mejorar la calidad de vida de las personas. El arte(Seguir AQUI)

 

Taller de Aikido

“Aikido y la capacidad para expresarnos”

El taller está destinado a estudiantes, docentes y no docentes de la Facultad de Psicología.

Su práctica está orientada a mejorar la calidad de vida de las personas.

El arte del Aikido ayuda en la formación integral del individuo porque es una opción Creativa y

artística, donde se resaltan los sentimientos más altruistas del hombre. En la actualidad es

practicado por millones de personas en todo el mundo, en universidades y colegios, de muchos

países.

El taller será dirigido por Julio Farías, Profesor de Aikido (Director Centro Cultural de Aikido).

Se realizará:

 

Miércoles 21 , jueves 22, 17:30 a 19:00 hs

Sábados  24 de 16:00 a 17:30.

martes 27 y jueves 29 17:30 a 19:00 hs

Lugar: Hall Central, Facultad de Psicología.

Es gratuito y no es necesario tener conocimiento previo.

La inscripción se realiza vía mail: aikidocba.jfarias@gmail.com

Enviando los siguientes datos: Nombres y apellido, edad y número de documento.

O personalmente en Secretaría de Asuntos Estudiantiles.

Objetivos:

– Difundir los beneficios de la práctica de esta disciplina de origen japonés.

– Concientizar sobre la necesidad de generar un incremento de la calidad de vida en nuestra

sociedad, proponiendo el Aikido como una alternativa ante el estrés.

Beneficios de la práctica:

– Aprender un lenguaje corporal.

– Relajación del cuerpo y la mente.

– Aliviar tensiones musculares acumuladas.

– Mayor concentración y serenidad.

– Reducir el estrés.

– Bienestar físico, psíquico y espiritual

– Aprender técnicas de autodefensa.

La vida moderna con sus adelantos científicos que buscan por todos los medios hacer más fácil la

existencia al hombre, liberándole, en cierta manera del trabajo, lo único que consigue es

disminuir, y a veces suprimir la actividad física normal y necesaria para un desarrollo apropiado de

sus funciones vitales, haciéndole incapaz para todo esfuerzo práctico. La continuada falta de

ejercicio de una función o actividad, produce la decadencia funcional y poco a poco se llega a la

enfermedad y la impotencia de dicha función. La ejecución correcta de los movimientos de Aikido

mejora la condición general del cuerpo, en particular la columna vertebral y las articulaciones.

Ligada al método de respiración profunda, su práctica estimula la circulación energética y

sanguínea como también ciertos músculos profundos que a menudo no son empleados. Más aun,

la salud y la actitud mental que se desarrollan tienen un efecto muy favorable sobre todo el

organismo.

Más información en Facebook: Aikido Kannagara Dojo

El Aikido es un arte en el que se utilizan el equilibrio, la fluidez y la coordinación, frente a la fuerza y la

rigidez. Lo que más sorprende al neófito es la armonía de sus movimientos, la aparente suavidad con que se

desarrollan sus técnicas.

Este arte fue fundado en los años 40 por el maestro japonés Morihei Ueshiba (1883-1969) después de la

práctica intensiva de diversas disciplinas marciales, proponiendo una nueva respuesta a los problemas de

violencia y agresividad.

De esta forma, siendo un efectivo método de defensa personal, guarda un trasfondo filosófico que nos

presenta un Arte fundamentado en los principios de unificación y comunicación, proponiendo la búsqueda

de soluciones a los conflictos en un plano superior al de éstos.

Además, como disciplina perteneciente a la tradición japonesa, el Aikido se propone como una vía educativa

de investigación a través de su técnica, y no como un conjunto de recetas orientadas a unas aplicaciones

inmediatas.

Así el Aikido aparece como un arte original en su concepción, que funciona según el principio de valoración

mutua y no en la afirmación de uno mismo en detrimento del otro.

Desde esta perspectiva una técnica de Aikido, pese a que pueda ser potencialmente contundente, se puede

ejecutar sin dolor en la medida en que el atacante “flexibilice” su actitud, modulando y reconduciendo su

impulso inicial.

Esta actitud sobre el tatami (lugar de práctica), tiene su influencia en la vida y, de manera amplia, en la

concepción de las relaciones con las personas y los acontecimientos, aportando un punto de vista distinto

que redunda en una mejora psicológica y mental.

El entrenamiento del Aikido no está reñido con edad o con sexo, ya que ofrece grandes posibilidades de

adaptabilidad en función de cada temperamento y de las disposiciones o capacidades físicas.

Por medio de su práctica se desarrollan nociones tan fundamentales en la vida diaria como son el equilibrio,

el centro, el ritmo y la energía (Ki).

Tampoco es necesario tener experiencia previa en otras disciplinas para aprender y crecer en el Aikido.

Todas estas características hacen de la práctica del Aikido una actividad atractiva y accesible a un número

cada vez más amplio de personas.

De hecho, en los últimos cincuenta años el Aikido ha vivido una rápida expansión, desde Japón, a todo el

mundo.

 

EL AIKIDO EN LA UNIVERSIDAD

Son numerosas las universidades de todo el mundo que incluyen el Aikido dentro de su

ámbito. El hecho de que el mensaje pacífico y humanista de esta disciplina comparta esas

inquietudes con la comunidad universitaria, y la posibilidad de contar con una actividad

alternativa abierta a un amplio público, posiblemente sean razones que explican esta

importante introducción del Aikido en entornos universitarios.

En España por ejemplo, son muchas las universidades que cuentan con el Aikido entre

sus actividades ofertadas. Mención especial merece la Universidad Politécnica de

Valencia que ha valorado esta relación hasta el punto de introducir el Aikido como

materia.

Además esta Universidad, en el año 1992, otorgó el título de “Doctor Honoris Causa” al

entonces líder mundial del Aikido e hijo de su fundador, Kissomaru Ueshiba (1921-1999).

Sirva esto para dar una idea de la gran consideración que el Aikido posee en la

universidad española.

En Japón, el estado subvenciona la mayor parte de las infraestructuras para la práctica de

las Artes Marciales en general. Sin embargo el Aikido es una de las más practicadas y

promovidas desde las universidades, que ven esta disciplina como una “joya cultural” a

proteger.